
La princesa en el castillo
Había una vez una princesa, ella vivía en un castillo rodeada de gente y de cosas a su disposición, no le hacia falta nada, porque todo lo que ella podía querer, lo tenia. Pero había algo que no podía llenar, algo que siempre estuvo ahí, eso era su soledad. La princesa nunca pudo sentir lo que era el amor verdadero, ya que todo el amor que aparentemente le daban era por que se lo tenían que dar. Así lo pensaba ella.
Era raro cuando la reina le decía que la amaba, porque era un amor de madre a hija pero ella no buscaba eso, quería que alguien ajeno a su vida le demostrara amor, la valorara por como era ella. En esa búsqueda llegaron príncipes muy apuestos que le ofrecían reinos interminables, pero ¿realmente la amaban? , ella los ponía aprueba pero estos no podían cumplirla nunca, ¿como poder atravesar una pared?...esa era la prueba, pero estos no podían, eso quería decir que no la amaban.
Así la pobre princesa, vivía prisionera en su gran castillo y sin nadie que pudiera atravesar la pared para rescatarla, pero un día un joven príncipe pudo atravesar la pared. Que felicidad sintió la princesa ya nunca mas estaría sola, porque el la acompañaría. Pero tiempo después, el príncipe la dejo. De un día para otro la abandonó, sin siquiera avisarle, se marcho y la volvió a dejar sola. Que desesperación… ¿Por qué la abandonaba? ¿Había hecho algo mal? ¿Se había cansado de ella?... la princesa no hallaba respuesta, desesperada trato de huir de su castillo, pero no pudo. El castillo estaba cerrado para ella.
Que agonía mas grande sentía la princesa, como se sentía sola en ese inmenso castillo… siempre cuestionándose ¿el porque de su soledad?, ¿era tan mala acaso que nadie quería estar con ella?
Siempre miraba a la gente con una compañía, nunca sola, caminando por el sendero, riendo a carcajadas, mientras ella en cerrada en un castillo, deseosa de que alguien llegara y la rescatara. Pero el tiempo se agotaba y el castillo crecía cada vez más.
Un día, la princesa por fin vio a alguien que la podría rescatar, alguien que también vivía en un castillo, como ella. Quizás el también esperaba a una princesa que lo rescatara, pero ¿Cómo se podrían conocer, si los dos vivían encerrados?, la princesa con mas ganas quería escapar de su castillo y huir donde el príncipe, para ya no estar nunca mas sola. Así paso el tiempo, hasta que un día la princesa se percato que su castillo tenia las puertas abiertas, ¿seria el momento de escapar? ¿Qué haría si no podría entrar en el castillo del príncipe? ¿Se habría equivocado tanto Y el no la esperara a ella? corrió hasta el castillo del príncipe y con todas sus fuerzas pudo penetrar en el. Que feliz era, sin duda no se había equivocado, el era como ella, que felicidad tan enorme, sentía. Entre ella y el se formo un puente el cual hacia que sus castillos quedaran conectados, por fin no estarían solos, pero había un problema. El príncipe tenía tanto miedo a ser herido como ya lo habían hecho antes, que cada cierto tiempo cerraba el puente y aislaba a la princesa, esta se quedaba horas y horas esperando al que príncipe le abrieras la puertas y dejara que ella pudiera entrar de nuevo, cuando el lo hacia, la princesa se sentía tan contenta aunque con tanto miedo a que el príncipe se alejara de ella, simplemente se aburriera, la abandonara como ya lo habían hecho. Tenia miedo, vivía con miedo, habían veces que la princesa hacia que el cerrara el puente y luego se sentía tan culpable, porque haciendo eso ¿que lograba?, lograba que el mas se alejara de ella… y eso ella no lo quería, como lo iba a querer, si ella amaba al príncipe porque eran tan parecidos, ella lo amaba y lo necesitaba. Junto a el, no se sentía sola, era feliz.
Cuando el príncipe cerraba su castillo, ella le pedía a los dioses que el no la dejara, a cambio, accedía recibir un castigo, se lo merecía por ser tan tonta y por haber causado el mal a su anhelado hombre.
La princesa, cada vez que se encontraba sola, no podía dejar de pensar en el amor del príncipe, siempre se llenaba de preguntas entorno a eso… ¿Cómo saber si el sentía amor puro por ella? ¿El también quería estar por siempre a su lado? ¿Y si la sensación de estar por siempre juntos, nunca llegaba?... que tormentoso mar de preguntas y sin nada que acallarlo. Pensar… siempre pensar. Que locura. La princesa, de vez en cuando sentía que, quizás el tiempo no lograría que el príncipe la amara como una vez lo había hecho con otra…
Como deseaba que el, la amara. Ella, ya lo amaba, se sentía totalmente conectada con el, lo necesitaba; pero ¿si el no a ella?... quería saber cada día mas, cada día con mayor fuerza y decisión; si el la necesitaba… pero nunca llegaba la demostración de amor verdadero, ese amor que uno solo puede sentir una sola vez en la vida, ese amor que te llena de locura y que no necesita a el tiempo para sentirlo, solo nace con el primer contacto de corazones palpitantes… pero el, ya había sentido un amor así, ¿seria ese el amor verdadero o había uno mas fuerte? Como saberlo… pobre princesa, a la espera de una demostración, ¿pero era necesario una demostración? Quizás no, pero la inseguridad… temida enemiga… siempre la llenaba de sus hijas, las dudas… quizás si ella, hacia que el príncipe le demostrar su amor verdadero… se acallaría todo de una vez… pero eso no era necesario. Quizás algún día el príncipe, se enamoraría por fin de la princesa. Quizás algún día la amaría tanto o mas como ya lo había hecho. Quizás algún día, creería que el castillo de la princesa le queda chico. Quizás algún día la princesa despertara y vera que el castillo de su amado ya no esta. Quizás algún día vuelva a estar sola y quizás por fin descubrirá que no nació para ser amada. Quizás algún día ya no existía un quizás. Quizás deje el miedo atrás. Quizás el tiempo en verdad es necesario. Quizás uno puede sentir más de un amor verdadero en la vida. Quizás el, en verdad la ama. Quizás la princesa vera que su príncipe de cristal, es de carne y hueso y por siempre junto a ella estará.